Nace del nombre K’awiil conocida principalmente como la deidad del rayo dentro de la cultura maya. Esta deidad era crucial para la visión de los mayas sobre la vida, el crecimiento y los ciclos naturales, al ser un agente de cambio poderoso y repentino. Al basarse en K’awiil, la marca se ancla en un arquetipo de guía poderoso que inspira desde un lugar de profundidad, espiritual y humano.
Al usar un referente cultural tan profundo, Kilbāj eleva el deporte a una “escuela de vida” donde el desarrollo físico es una herramienta para potenciar el carácter, la disciplina y el crecimiento personal
La metodología de Kilbāj ofrece programas de desarrollo progresivo que respetan los niveles y objetivos personales de cada atleta. Cada sesión se estructura con base en la ciencia del movimiento y la psicología deportiva, enseñando a las atletas a gestionar la presión, fortalecer la mente y conectar con su propósito. El deporte se concibe así como una metáfora de la vida.
Actúa como la “raíz” de la filosofía, donde se construye la base material del crecimiento
Aquí se integra la psicología deportiva y la ciencia del movimiento para desarrollar una perspectiva estratégica y emocional madura. El objetivo es entrenar el liderazgo que inspira desde la…
Las atletas entrenan cuerpo, mente y alma en sincronía para construir deportistas completas y conscientes
El nombre Kilbāj hace referencia al fuego interno , la chispa divina del conocimiento y la energía vital que impulsa el crecimiento y la transformación. Esta identidad de fuego interno es la base para la visión de Kilbāj, donde el desarrollo físico se complementa con el fortalecimiento mental y el despertar espiritual. El centro, que se aleja del concepto tradicional de equipo, se consolida como un Centro de Entrenamiento de Liderazgo Femenino , con el propósito de formar seres humanos completos. De esta manera, el centro no forma solo atletas, sino guerreros conscientes personas que desarrollan cuerpo, mente y alma en equilibrio. Esto se logra porque el entrenamiento se convierte en un proceso de transformación personal, donde la verdadera victoria es la que ocurre dentro, armonizando fuerza y serenidad, disciplina y poesía.