La ruta de crecimiento progresiva de Kilbāj no es simplemente un plan de entrenamiento deportivo, sino el reflejo de su filosofía central: consolidarse como una escuela de vida. El proyecto concibe el flag football como una herramienta para potenciar el carácter, la disciplina y el crecimiento personal.
La formación en Kilbaj sigue una ruta progresiva que permite acompañar a cada atleta desde sus primeros pasos hasta su consolidación como jugadora integral. Este camino se alinea con la visión de la marca de ir más allá del deporte, formando seres humanos completos a través de la disciplina, la visión y el compromiso.
Se asemeja al programa “Rookies”, donde se establecen los fundamentos del flag football, la coordinación y la disciplina. Aquí se inicia la construcción de la base material del crecimiento y se fomenta la fraternidad al introducir el trabajo en equipo y la red de apoyo emocional.
El enfoque pasa a la comprensión del juego y el fortalecimiento técnico, corresponde con el desarrollo de la mente, ya que las atletas comienzan a desarrollar una perspectiva estratégica y emocional madura a través de la psicología deportiva y la ciencia del movimiento. Aquí se busca que la atleta fortalezca sus habilidades técnicas y tácticas esenciales.
Se centra en la participación en ligas y torneos regionales. Este paso es vital para que las atletas prueben su desarrollo en escenarios reales, como la LMFF o la W Flag League Metepec. El objetivo es aplicar la resiliencia y el conocimiento adquirido para gestionar la presión y transformar cada reto en una lección de crecimiento.
Esta etapa marca la transición de atleta a líder, enfocándose en la formación de capitanas, mentoras o entrenadoras. Aquí se consolida el liderazgo auténtico, un valor central de Kilbaj. El líder formado en Kilbaj inspira, escucha, acompaña y ayuda a otros a desarrollar autonomía, encarnando la personalidad de mentor de la marca.
Establece el vínculo con selecciones estatales o nacionales. El objetivo final no es únicamente competir, sino trascender, lo cual se alinea con el alma y el propósito del centro. Este paso conecta la práctica local con el horizonte olímpico hacia Los Ángeles 2028, formando mujeres con disciplina, visión y compromiso consigo mismas y con su comunidad.
Da el paso para construir un liderazgo auténtico, donde aprenderás a transformar cada reto en crecimiento